Antes de comprar o alquilar un montacargas, es necesario tener conocimientos especializados sobre esta máquina y determinar cuáles son las necesidades de tu almacén. Más allá del tamaño o la fuente de energía, debes contemplar una serie de factores que influyen en el funcionamiento de este equipo.
Si quieres saber cuáles son, ¡lee este artículo y conoce los criterios que debes considerar a la hora de escoger un montacargas!
1. Capacidad de carga
Sería un gran error elegir una carretilla elevadora con una capacidad de carga inferior a la que necesitas. Por ello, es esencial que te plantees las siguientes preguntas:
¿Cuál es el stock que manipulará el montacargas?
¿Cuál es el peso promedio de la carga y cuál será la carga más pesada que deberás levantar?
¿Cuál es la anchura promedio de las cargas?
Considerar el tipo de carga también es importante, ya que existen implementos específicos que pueden mejorar el rendimiento de estos equipos y ayudarte a mover la carga con mayor eficacia.
2. Altura de elevación
Conocer la altura de elevación necesaria afectará a la capacidad de carga de la unidad, de modo que querrás prestar especial atención a este factor. Las carretillas elevadoras tradicionales empiezan con una altura de elevación de dos metros y llegan hasta los seis metros, pero hay unidades que superan con creces estos niveles.
Una vez más, esto dependerá en gran medida de la naturaleza de tu negocio, del tamaño de tu almacén y de la finalidad específica para la que pretendas utilizar esta máquina. Por lo tanto, también deberás tener en cuenta cuál es el punto más alto que deberá alcanzar el equipo y qué restricciones de altura existen en tu almacén.
3. Fuente de energía
Los montacargas tienen dos opciones de fuente de energía: eléctrica y de combustión interna. ¡Veamos cómo funciona cada una!
Eléctrica: Las carretillas elevadoras eléctricas, que funcionan con grandes y pesadas baterías de plomo y ácido, suelen proporcionar energía suficiente para un turno estándar de ocho horas o unas cinco o seis horas de uso continuo. Las dos mayores ventajas de este sistema son que no produce emisiones, una necesidad si la unidad funciona en interiores, y que es muy económico en términos de combustible.
Combustión interna: Los montacargas de combustión interna funcionan con diversos combustibles, como gasolina, gas propano líquido o gas natural comprimido. Se pueden emplear en cualquier entorno, tienen una capacidad de peso mucho mayor y su repostaje se puede realizar sobre la marcha. Además, tienen un mayor alcance, que suele rondar los diez metros.